CUBA SIEMPRE
Rubén Vásquez
«Los revolucionarios mueven la historia. La historia se debe a los revolucionarios»
Luis Báez.
Cuba sigue siendo el faro de la dignidad de América y a la vez constituye la reserva moral y política de un pueblo, que se atrevió a forjar una revolución, a tan solo 90 millas del imperio más poderoso que haya tenido la humanidad.
El 16 de abril de 1917 Lenin planteó que «el deber de los revolucionarios es la lucha por la revolución Socialista», en América Latina esta frase se materializó luego del triunfo de la Revolución Cubana, el primero de enero de 1959, y se reafirma en su carácter socialista el 16 de abril de 1961, en el emblemático cruce de 23 y 12, de la ciudad de La Habana.
La lucha hoy está centrada en la resistencia global a la ofensiva neofascista, la manipulación mediática y el retorno del intervencionismo imperial en Nuestramerica. La restauración neoconservadora, la derechización regional y promulgación de nuevos gobiernos funcionales a intereses foráneos, constituye una de las grandes amenazas a las que haya tenido que enfrentarse la humanidad y nuestras naciones.
La guerra del imperio occidental contra Irán, Palestina, Yemen, Irak y El Líbano, más el falso ilusionismo sobre la Pax Silica, lanzada por Trump, el gran dictador, alerta a los pueblos y sus naciones en defensa de la soberanía.
La creciente militarización en nuestro continente, el pragmatismo de gobiernos que ponen en venta la soberanía, a cambio de mantenerse en el poder y la reutilización de la fracasada ‘Guerra contra las drogas’, hacen parte de la narrativa imperial contra el futuro soberano y de autodeterminación de nuestros pueblos.
El progresismo un tanto reducido trata de recomponerse en medio de la ofensiva imperialista, junto a más de cien naciones que le siguen apostando al proyecto del nuevo mundo multipolar; la lucha por las causas justas sigue siendo válida y urgente en un mundo cuyo deterioro cíclico obedece al declive de Occidente, la fragmentación de la OTAN y el desprestigio de mantener a Trump de presidente, pedófilo convicto y con claro comportamiento fascistoide.
‘Si por el mundo llueve, por Nuestramerica no escampa’, el shock neoliberal de Chile y Argentina reta a sus pueblos, que se encuentran a poco tiempo de estallar. Es la ineludible lucha de clases la que reclama la historia y sus pueblos. El peso político que tiene la reafirmación del carácter socialista de la revolución cubana a 65 años de la heroica batalla y derrota del imperio en Playa Girón el 15 de abril de 1961, constituyen un elemento ideológico e histórico, que trasmite una fuerte lección sobre cómo un pueblo que ‘decide ir hasta las últimas consecuencias siempre logrará la victoria’.
La presente ofensiva neocolonial ha mostrado con creces la naturaleza del imperialismo, por lo que la lucha por la autodeterminación de los pueblos, la ineludible batalla cultural y por las ideas, se ponen al orden del día. Si el enemigo nos impone la guerra por la conquista de las mentes, son los pueblos y los revolucionarios los que debemos ‘ponernos de pie’, reafirmar el pensamiento crítico, nuestra historia de resistencias y una praxis comunicacional capaz de trasgredir los paradigmas impuestos por el neofascismo y el imperialismo.
Cuba y Nuestramerica constituyen un baluarte fundamental en la convocatoria a ese gran frente internacional de lucha contra el neofascismo, por la liberación definitiva de nuestros pueblos y la redención humana.
De Fidel aprendimos que la filosofía marxista-leninista contribuye a la construcción de la independencia y la justicia social. De Martí escuchamos que «valen más las trincheras de ideas, que trincheras de piedras». Y de nuestro héroe inmortal, Camilo Torres, desde su perspectiva de Amor Eficaz, nos legó su compromiso de «ir hasta las últimas consecuencias».
La lucha por el socialismo constituye junto al ejemplo de Cuba y la resistencia de los pueblos de Nuestramerica, la tarea fundamental de los revolucionarios y revolucionarias de hoy, en la contención a la ofensiva del neofascismo.
La batalla de ideas y la lucha por la verdad, desvelaran la naturaleza del imperialismo y su voracidad contra el Planeta y la gente, para reiterar que preservar la Madre Tierra, la especie humana y la paz son actos profundamente revolucionarios.