UNA GUERRA PROXY BAJO EL NOMBRE DE ‘PAZ TOTAL’

UNA GUERRA PROXY BAJO EL NOMBRE DE ‘PAZ TOTAL’

Himelda Ascanio

Álvaro Jiménez intenta resucitar la Mesa de Diálogo con el Cartel de Clan del golfo, mientras el comandante de las Fuerzas militares, el General Hugo López, declara que existen 13 conflictos activos en el país, aportando una prueba más del fracaso de la política de paz de Petro.

Una guerra proxy, subsidiaria o por delegación, se define como la intervención de potencias militares, que desarrollan conflictos armados a través de contratos con mercenarios y bandas, para lograr objetivos estratégicos, sin intervenir directamente, ni enviar tropas propias, ni comprometerlas.

Como características fundamentales en este tipo de guerra están la conformación y asociación de Fuerzas Armadas (FFAA) estatales con bandas paramilitares, con la que niegan la conducción de las operaciones por parte del Estado y la potencia promotora del conflicto. Con esta estrategia de guerra el imperialismo y sus seguidores imponen sus intereses geoestratégicos, económicos y militares, negando la autodeterminación nacional.

La guerra proxy a través de paramilitares se caracteriza por las atrocidades, la barbarie y la negación total de las normas humanitarias, usadas en la persecución y eliminación del Enemigo Interno del régimen dominante; crímenes de guerra por los que no responde el Estado ni el imperialismo; pese a que el Estado es consciente que esta es una modalidad corrupta de guerra, que deliberadamente viola las leyas nacionales e internacionales. Por esto es muy diciente que bajo la fachada de la ‘Paz Total’ de Petro, terminen incrementando el conflicto interno, como lo demuestra la exposición del general Hugo López.

Según el Informe presentado por las Fuerzas Militares (FFMM), con motivo de los primeros 100 días de comandancia del general López, en el país se mantienen 13 escenarios territoriales de confrontación, donde están involucrados al menos 7 grupos con características de paramilitares, 5 de ellos, rezagos de las antiguas Farc, que se presentan como disidentes; y lo que es peor, todos ellos con relaciones comprobadas de connivencia, colusión y asociados con las FFAA del Estado.

Esta situación fue denunciada, evidenciada y expuesta por el ELN desde comienzos del periodo presidencial del actual gobierno, fue comentada en el marco de la Mesa de Diálogos de Paz y nuevamente planteada por los comandantes Pablo Beltrán y Antonio García, quienes relacionaron los conflictos y la presencia de estas bandas en regiones como el Catatumbo, Sur de Bolívar, Nordeste antioqueño, Arauca, Chocó, Cauca y Nariño.

El informe de las FFMM ratifica la expansión de grupos asociados con el Estado, como el Cartel del Clan del Golfo, Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF), dentro del cual está la banda frente 33, Pachenca, Estado Mayor Central (EMC), Segunda Marquetalia, Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) y las llamadas Autodefensas Unidas de Nariño.

Todos estos grupos tienen como característica común provenir de anteriores procesos de desmovilización, en un reciclaje de violencia estatal, con una mutación continua de nombres, pero preservando las características de fondo: ser organizaciones criminales para el narcotráfico, el paramilitarismo y brazo matarife de quienes resisten y son rebeldes ante el poder dominante. En el caso de las bandas ex-farc, la mayoría son disidencias de la disidencia, impulsadas, protegidas y asociadas con las FFAA, por ejemplo, las bandas ex-farc de Antonio Medina y Pescao en Arauca y la banda frente 33 en el Catatumbo.

El general Hugo López enarbola una supuesta disminución en el número de bajas propias en sus unidades, con lo cual solo demuestra uno de los objetivos del tipo de guerra proxy: minimizar bajas de las FFAA estatales e incrementar las de sus bandas asociadas. Además de ser un contrasentido para las FFAA estatales, pues hablar de 13 conflictos activos en el territorio, es en la práctica decir que son incapaces, pese a los enormes recursos de que disponen.

La política de ‘Paz Total’ de Gustavo Petro expira sin lograr los objetivos de paz publicitados. Aún peor para sus intereses, sin lograr las metas de pacificación trazadas. Lo triste es que esta política de paz usó la perfidia como instrumento, el engaño como recurso y la traición al pueblo como principio.

Es una pérdida para el país, que el gobierno progresista que infló expectativas frente a la paz, sucumbió y terminó arrodillado a las órdenes imperiales del plan de guerra perpetua de los Estados Unidos, representadas en la continuidad de la anti subversión, la contrainsurgencia, el paramilitarismo y la guerra proxy.

Asesinados de la semana

Jesús Eduardo Valderrama, Copete era un líder afrodescendiente, reconocido por su compromiso y dedicación con la Colonia Chocoana en Santiago de Cali, Valle del Cauca. Desde el pasado 12 de abril fue reportado como desaparecido tras salir de su casa en el barrio Departamental; el 15 de abril fue encontrado sin vida en el sector de El Ingenio, al sur de Cali.

Loren Liseth Osorio, era una líder ambiental, funcionaria y guardaparque del Parque Nacional Natural Utría, destacada por su compromiso con la conservación de la naturaleza y la defensa de los recursos naturales en el corregimiento de Pance, en Santiago de Cali, Valle del Cauca. El pasado 18 de abril Loren se encontraba en un local comercial propiedad de su mamá, ubicado en el barrio Antonio Nariño, cuando un hombre en bicicleta entró al lugar y presuntamente intentó robarla, hiriéndola en el tórax, lo que posteriormente le causó la muerte.

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