TIGRE QUE LADRA, NO ES TIGRE…
Himelda Ascanio
Pasada la segunda vuelta de las elecciones presidenciales que dejaron como ganador al candidato de la ultraderecha, que junta a la vieja oligarquía, los nuevos ricos y sus patrones imperialistas. Desde el momento mismo de oficialización de su presidencia, intensificó las amenazas y discursos falaces.
De la Espriella presenta un condensado de apuestas superadas, que solo se reencauchan discursivamente, para ponerse en función de las necesidades de los Estados Unidos. Es decir, el plan de gobierno es la entrega de todo cuanto pueda o le interese al actual gobierno de EEUU.
Esta degradación e involución política está sostenida por la descarada injerencia política y militar desatada por Trump. El anuncio de la llamada Doctrina Donroe fue la alerta; las acciones de intervención militar y política en Latinoamérica son la concreción, en que el entrometimiento en curso en Colombia, es una más de la lista.
El respaldo gringo hace que el impuesto nuevo presidente se sienta con capacidad de amenazar y prometer represión y guerra, como respuesta a los problemas del país, como si en otro momento algún gobierno de las mafias oligárquicas, hubiese planteado alguna cosa diferente. Además, con lo incierto que resulta el tal respaldo de Trump.
Se viene un periodo de una política performance, con narrativas extravagantes, ruidosas y agresivas, donde los calificativos serán el eje central del discurso gubernamental. Cosas que funcionan para las campañas electorales pero se desgastan rápido en el ejercicio de gobierno. La amenaza real para los territorios está en la continuidad del genocidio y el arrasamiento. Un gobierno entregado a los intereses estadounidenses no pensará en otra cosa que la entrega de los recursos. Y el impulso del producto estrella del narcoestado: la cocaína.
En tal sentido, es necesario insistir en la polarizada discusión entre un proyecto de muerte y entrega y una alternativa de vida y superación de la guerra, construida con soberanía y autodeterminación. Este es el panorama que se cierne sobre el país.
Es el momento de recuperar los repertorios de lucha y movilización de la clase popular. Es momento de seguir en la brega por los cambios. El establecimiento demuestra su poca capacidad de propuesta y escasa voluntad política de pasar la página de la violencia política. La respuesta a esto debe ser el fortalecimiento del poder del pueblo, movilizado por los intereses propios y los de la nación.
Al decir del comandante Camilo Torres Restrepo: «El pueblo, que es la mayoría, tiene el derecho al poder. Hay que preguntar a la oligarquía cómo lo va a entregar. Si lo entrega de manera pacífica, lo tomaremos pacíficamente. Pero si no lo quiere soltar, si lo defiende violentamente, entonces, lo vamos a tomar de forma violenta”.
Asesinados de la semana
Omaria Pancho Sanza, era una lideresa de víctimas, reconocida por su trabajo en la Mesa Municipal de Víctimas y por ser comunera indígena del Resguardo Indígena de Santa Rosa de Capicisco, en el municipio de Inzá, Cauca. Fue asesinada el 22 de junio en la vereda Quiguanas, donde dos hombres que se movilizaban en motocicleta se acercaron a la lideresa y le dispararon en repetidas ocasiones causándole la muerte en el lugar.
David Zea Murcia, era un líder comunal, presidente de la Junta de Acción Comunal (JAC) de la vereda Motilón y vicepresidente de ASOJUNTAS del corregimiento Río Ceibas, en el municipio de Neiva, Huila. Fue asesinado el 25 de junio, por hombres armados que se movilizaban en motocicleta y le dispararon en repetidas ocasiones, en la vía que comunica al corregimiento Río Ceibas con el casco urbano de Neiva.