EL SOBRE ENDEUDAMIENTO EXACERBA LA CRISIS

EL SOBRE ENDEUDAMIENTO EXACERBA LA CRISIS

Claudia Julieta Parra

Ya van varios años consecutivos en que nuestra economía viene desacelerada y con una baja producción interna, sin embargo, el Gobierno continúa incrementando el Gasto Corriente, sin tener en cuenta que los egresos están superando los ingresos, lo que pone en riesgo nuestra solvencia y capacidad de endeudamiento.

La política financiera de este Gobierno se ha concentrado en incrementar el Gasto Corriente (burocracia, guerra, pago de la Deuda Externa), para ampliar la cobertura de algunos programas de subsidios y crear más burocracia estatal, pero lo hace obviando el principio básico de que ‘los egresos no pueden superar los ingresos’, y sin tener en cuenta el momento financiero que atraviesa el país, en otras palabras, aumenta considerablemente los pasivos en un momento en que los activos decrecen, hasta llegar a indicadores negativos.

Según el último Boletín del Banco de la República (BR), a corte de enero la Deuda Externa (DE) llegó a 253.168 millones de dólares, equivalente al 55,20 por ciento del PIB, cifra que respecto al mismo periodo del año anterior aumentó 12,23 por ciento. Gran parte de este pasivo se ha acelerado porque en los últimos meses el Gobierno ha sobre incrementado la deuda pública, a finales del año anterior, se emitieron Bonos del Tesoro (TES) por 23,2 billones de pesos (más de lo que buscaba recaudar la fracasada reforma tributaria), con una Tasa media de intereses de 13,15 por ciento; si este billonario empréstito no fuera suficiente, el 13 de enero, se hizo una nueva emisión de bonos TES por 4.950 millones de dólares.

La política de glosa [pagar deuda adquiriendo nueva deuda externa] de pasivos, incrementa el déficit fiscal y pone en saldos rojos la Regla Fiscal de mediano plazo y sobre incrementa la Deuda Externa (DE), convirtiendo este pasivo y su manejo en una pesada carga que asfixia el Producto Interno Bruto (PIB) e incrementa el déficit de Gasto Corriente tornando el erario insolvente.

El principal problema que afronta nuestra economía radica en la política fiscal y económica, toda vez que los tributos recaudados cubren medianamente la balanza de gastos, pero lo recaudado no se invierte, sino que, en un margen superior al 77 por ciento, se destina al Gasto Corriente, por si fuera poco, en un periodo de desaceleración de la producción interna no se modula el patrón del gasto, sino por el contrario se aumenta el Gasto Corriente y la DE (sobre incremento de emisión de bonos TES).

El estancamiento de nuestra economía, hace inaplazable un cambio en los patrones de consumo y las políticas de gasto, lo que hace imperativo la disminución Gasto Corriente, a la vez que implica una política de austeridad, que se centre en la disminución de la burocracia estatal, dentro de esto juega un papel trascendental, congelar o disminuir el dinero destinado a la amortización de la DE.

Salir de la actual crisis y reactivar nuestra economía, implica reformas estructurales al fisco y al sistema productivo, toda vez que este sistema no genera ni inclusión social ni mucho menos crecimiento ni productividad; por ende, la dinamización de la economía requiere de un cambio estructural en la política económica, un modelo económico que tenga como base el aumento del poder adquisitivo per cápita, el desarrollo integral, el fortalecimiento del sistema productivo nacional, y la disminución de la brecha de desigualdad y pobreza (multidimensional y monetaria).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *