¿QUIÉN NOS CUIDA DE LA POLICÍA?

¿QUIÉN NOS CUIDA DE LA POLICÍA?

Damaris Izaguirre

Durante este Gobierno ha disminuido la violencia estatal contra los manifestantes, también ha aumentado el abuso y violencia policial contra la ciudadanía, convirtiendo a este brazo represor estatal en un grupo delincuencial más, entonces, ¿quién nos defiende de la Policía?

Durante décadas el Tío Sam nos ha impuesto la Doctrina de Seguridad Nacional, que considera a todo aquel que sea una voz disonante a sus mandatos como un ‘Enemigo Interno’, que debe ser aniquilado a toda costa. El régimen esbirro del Tío Sam, no conforme con satanizar el movimiento social, ahora refuerza y extiende su barbarie contra cualquier ciudadano, que controvierta y denuncie los ya comunes abusos policiales.

Cada día se hacen más frecuentes los centenares de videos, donde la policía que debería cumplir el mandato de proteger a la ciudadanía, abusa de su uniforme para atropellar, amenazar, amedrentar, extorsionar, desarrollar procedimientos arbitrarios y carentes de marco jurídicos, incluso llegan a la agresión física contra personas indefensas o ya reducidas, cuando agredirlos, es flagrancia de violación al debido proceso y a los Derechos Humanos (DDHH).

Los altos mandos cada vez que en las redes sociales difunden los abusos de la policía, sacan el discurso desgastado de que son “casos aislados producto de manzanas podridas”, pero resulta que los casos son por cientos, diarios y en todo en territorio nacional, entonces, no tienen manzanas podridas, ¡porque “se les carcomió todo el árbol de manzanas!

Desde luego no son casos aislados, es una doctrina instrumental al régimen, que antes arrasaba contra los manifestantes, las organizaciones de DDHH y el movimiento popular, pero desde aquel Estallido Social espontáneo de 2021, que demostró la fuerza que tiene la unidad social contra los verdugos; ahora, ‘decidieron matar en la cuna’, es decir, sembrar terror en cualquier ciudadano que ose exigir sus derechos o exigirle a la policía que cumpla su función y misión constitucional. No es fortuito que quieran revivir la seguridad democrática en cuerpo ajeno o que Fico monte Convivir 2.0 en Medellín.

Ante el arrasamiento del régimen y el imperio contra la gente de a pie, hoy más que nunca afrontamos una lucha de clases, que desde luego es disímil y de largo aliento, ya que el cambio exigido por Los Nadie no puede ser retorico, debe ser tangible y estructural, y tiene implícito desconocer las disposiciones del Tío Sam y acabar con la Doctrina de Seguridad Nacional.

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