INTELIGENCIA ESTATAL, DNI Y MAFIAS
Sergio Torres
Repitiendo caminos trillados por gobiernos anteriores, Petro suma otro despropósito similar al de la Paz Total, el de entregar la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) a sombríos personajes, que la colocan al servicio de las mafias y el paramilitarismo.
Es de muy larga data, la asociación de las agencias de inteligencia del país, con mafias, corrupción y paramilitarismo; llegó tan hondo tal degradación, que el régimen debió desarticular y liquidar en 2011, la agencia estatal de espionaje, que llamaban Departamento Administrativo de Seguridad (DAS). Enseguida, crearon la DNI, como una entidad desprovista de varias funciones que cumplía el DAS.
15 años después, la DNI con sus escándalos y corrupción, termina por ser una versión 2.0 del DAS. Petro repite los pasos del gobierno de Uribe Vélez (2002–2010), quien entregó el DAS a capos de clanes mafiosos, que escudándose en este ente estatal, perpetraron miles de crímenes de Estado, determinados por los cabecillas del viejo régimen.
No podía falta el capítulo del gobierno Duque (2018-2022), durante el cual mafias como la de alias Papá Pitufo, colocaron a su servició a la DNI; asociación que se prolonga hasta nuestros días, pese a que el gobierno Petro prometió luchar contra la corrupción.
Ya son aceptados por el propio presidente, los vínculos de la DNI con corruptos, contrabandistas y narcoparamilitares. Petro ha tenido al frente de la DNI a exmiembros del M-19, integrantes de su Círculo Íntimo, como Alberto Casanova, el prófugo Carlos Ramón González y el recientemente cuestionado y retirado Jorge Arturo Lemus.
Retirado Lemus, Petro sorprendió a todos con la designación de Wilmar Mejía, en la Dirección y después en la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF). Nombramiento extravagante, pues eran ampliamente conocidos los lazos de Mejía con la banda de disidentes de Exfarc, encabezada por alias Calarcá.
La entrega de este alto cargo a este grupo, confirma los vínculos del gobierno Petro con las bandas de Exfarc; hay que recordar que a la banda que opera en El Catatumbo, este gobierno públicamente reconoce que los protege, transporta y defiende; con lo que realizan operaciones conjuntas, operaciones encubiertas, intercambio de inteligencia, apoyo logístico, etc.
“No me cabe duda de que el señor Marín infiltró los cuerpos de investigación del Gobierno”, publicó el presidente Petro en sus redes virtuales. Con ello confirma las denuncias que desde hace rato venían haciéndose sobre estas relaciones con el llamado zar del contrabando. Aunque Petro intente tomar distancia con dichos nexos, y pose de “no saber que esto sucedía”, las participaciones directas de sus nombrados ex M19, las ratificaciones y apoyos a personajes como Carlos Ramón González, señalan todo lo contrario.
Las recientes denuncias en las que aparecen funcionarios de la DNI fungiendo como interlocutores y tramitadores entre Papá Pitufo y la Fiscalía, han obligado al presidente a aceptar la realidad que el mismo ha impulsado, apoyado y ratificado.