EL AHORRO PENSIONAL ES DE LOS PENSIONADOS, NO DE LOS FONDOS
Claudia Julieta Parra
La Ley 100 de 1993 cambió de raíz el Sistema General de Seguridad Social (SGSS), al entregar a los emporios privados la salud pública y el sistema pensional, convirtiendo derechos fundamentales en un súper negocio para los empresarios, mientras arruina el régimen de la salud y la pensión.
El Sistema General de Pensiones (SGP) está dividido en dos componentes, el Régimen de Prima Media (RPM) de carácter público (operado por Colpensiones), y el Régimen de Ahorro Individual con Solidaridad (RAIS) manejado por las Aseguradoras de Fondos de Pensiones (AFP) de carácter privado (Protección, Porvenir, Colfondos y Skandia). Además de la diferencia del carácter entre el RPM y el RAIS, hay otras características que dan cuenta de la desigualdad pensional y preponderancia lucrativa, que tiene este derecho en el sector privado.
El RAIS funciona mediante cuentas de ahorro individuales, donde los aportes del trabajador (4 por ciento) y empleador (12 por ciento) se invierten para generar rendimientos; cada afiliado es dueño de su cuenta individual, los aportes son invertidos por expertos para generar rentabilidad, distribuido en Fondos de Riesgo moderado, conservador o de mayor riesgo, dependiendo el caso, sin embargo, es preciso aclarar que sin importar la modalidad de inversión, en ningún momento se debe poner en riesgo el ahorro pensional de los afectados, el cual se rige por la normatividad vigente.
El pasado 7 de abril el Gobierno Nacional expidió el Decreto 0369, por medio del cual limita la inversión que realizan los Fondos de Pensiones (AFP) en el exterior, limitando el techo de inversiones en el extranjero de las AFP, haciendo retornar capitales a nuestro mercado y de esta forma contribuir con las medidas, para dinamizar nuestra economía.
Los emporios pensionales han recurrido al pánico económico para tratar de revertir este Decreto y de esta forma no ver mermadas sus utilidades, por cuenta de las reducción de sus inversiones en el extranjero, es verdad que al retornar esta inversiones los ingresos percibidos son menores, esto en ningún momento afecta a los afiliados, lo único que hace es disminuir las utilidades de los emporios privados, que perversamente y con avenencia de la malvada Ley 100, convirtieron derechos fundamentales en un negocio que se rige por el libre mercado.
Aunque los medios de comunicación desplieguen su artillería para hacer ver la decisión del retorno de inversiones al país como algo inconveniente, es obvio que no son objetivos y de hecho no pueden serlo, porque que es de conocimiento público que muchos empresarios son los dueños de estos medios, por ende, defienden los intereses de estos y su misión de informar objetivamente queda relegada.
Debemos empezar a ver la información económica, que brindan los grandes medios con un sigilo riguroso, para sacar nuestras propias conclusiones y estar de lado de las medidas que realmente favorecen al grueso de la población y no al grupo plutocrático minoritario.
El país necesita una Reforma Pensional que debe estar articulada a una Reforma Laboral, que no debe ser con la lógica oligopólica, que esta enquistada en el corazón del SGP, en esa medida la mayor cobertura la deberían tener los Fondos públicos y no los privados, de esta forma se saldaría la falta de capital fluctuante y se equilibraría el sistema, y debe tener como eje central la amplitud de su cobertura y la sostenibilidad del sistema, ya que mientras exista un sistema de ahorro privado, donde cada quien se labre su jubilación y un sistema cooperativo que subsidie las pensiones de una élite, el sistema no solo será inequitativo y deficitario, sino inviable.