Mentir de forma deliberada y tendenciosa, para manipular y someter a grandes grupos poblacionales, es uno de los actos de corrupción más constantes y normalizados
En el 2025, el pueblo colombiano se mantuvo en las calles y carreteras exigiendo transformaciones, cambios, reformas, con iniciativas autónomas y otras promovidas por el gobierno nacional
«Tras guerras imperiales fallidas y desastrosas, su fragilidad económica, fragmentación social y política, y las percepciones mundiales de que Estados Unidos ya no son invencibles; ….
Colombia está plagada de Bandas paramilitares, desde las tradicionales como el Clan del Golfo y Pachencas, hasta las variopintas bandas de las Ex-Farc que van desde los «Arañas» del sur del país, pasando por «Mordiscos», «Calarcás», «Pescados» y «Mechudos» en el Catatumbo.
Los imperios viven de la subyugación de los pueblos y de la apropiación de sus recursos y, siempre están en busca de ampliar sus horizontes imperiales para así sostener su hegemonía y suplir sus privilegios, lujos y excesos.
Expectativas y realidades que han chocado durante el actual gobierno. Anhelos y voluntades que permanecen, pero que requieren escenarios serios y reales para su posibilidad.
El imperio norteamericano está desaforado, viene por nuestras riquezas y bienes naturales, y a recrudecer el control de lo que denomina su patio trasero; por medio de imponer nuevos virreyes, buscando degradar a Latinoamérica, para que deje de ser una ‘Zona de paz’.
Transformar la sociedad requiere acabar con la desigualdad y mitigar la pobreza, desde luego esto tiene implícito cambiar el paradigma económico o por lo menos trasformar políticas económicas deficitarias, de lo contrario es imposible mitigar la desigualdad y la pobreza.
En los últimos años nuestra economía ha sufrido una desaceleración continuada que ha decrecido los ingresos, sin embargo, continúan sosteniendo una política que se basa en sobre incrementar el Gasto Corriente
La tradición criminal y corrupta de las FFAA sigue confirmándose; acabó con el cuentito de las “manzanas podridas”. Esta vocación criminal viene desde la Doctrina de Seguridad