NUNCA COLONIA… SIEMPRE NACIÓN SOBERANA
Damaris Izaguirre
Trump 2.0 se ha dedicado a recomponer el imperio y ello implica el intervencionismo en países que son cruciales en sus planes geopolíticos.
En el caso de América Latina en algunas partes ha ido imponiendo Presidentes -Milei, Novoa, entre otros-, y en países soberanos como Venezuela y Cuba, acude al bloqueo y al intervencionismo militar.
Bajo la falsa e hipócrita bandera de la “libertad y la democracia”, Estados Unidos siempre ha intervenido en la política interna de los países, a veces de manera directa otras de manera solapada, pero al fin de cuentas cómo diría el gran Jaime, “el gringo siempre ahí”.
No nos llamemos a engaños al imperio del Tío Sam, no le interesa el bienestar de los países o de la región, solo actúa de acuerdo a sus intereses geopolíticos y geoestratégicos, para continuar con su hegemonía imperial; en este contexto el Tío Sam sigue considerando a Latinoamérica como su ‘patio trasero’, y países como el nuestro nos asume como colonias.
La abierta intromisión de EEUU en nuestras decisiones políticas, negándose a vernos como una nación soberana y no como una de sus colonias y, ahora quieren imponer un modelo populista de ultraderecha, que claramente favorece a sus intereses imperiales, a costa de proyectos y planes en gasto social; esto debe encender el sentido nacionalista y la defensa de nuestra soberanía, en el seno del pueblo y la clase popular.
Es imperativo que todos sin ningún distingo de clase o tinte político, que nos convirtamos en la voz independiente, que llame a la unidad de Los Nadie, no solo en Colombia sino en toda Latinoamérica, para rechazar el injerencismo imperialista y hacer respetar la libertad y la autonomía de los pueblos.
Las transformaciones estructurales que exigió el Estallido Social de 2021 no se pueden dejar a la deriva, son mandatos populares que deben cumplirse, y esto implica una ruptura radical con el régimen y el Tío Sam; el cambio no puede ser retórico, debe ser tangible y estructural, y como ello significa ir en contra de las disposiciones del Tío Sam, este, por incipiente que sea, no vendrá de manos de un Gobierno subordinado del Tío Sam, -‘solo el pueblo salva al pueblo’, por lo tanto, la unidad popular y la lucha determinada de los excluidos debe cualificarse y proseguir, porque es la única vía para lograr transformaciones estructurales, solo de manos de la lucha popular vendrán los cambios y las transformaciones de fondo.