NO ES CULPA DEL CLIMA, ES EL MODELO

NO ES CULPA DEL CLIMA, ES EL MODELO

Damaris Izaguirre     

La exacerbación de los fenómenos naturales es consecuencia del cambio climático; la masificación de sus estragos es producto del sistema, que solo vela por los intereses del oligopolio, y que instrumentaliza los desastres para mantener los privilegios de la élite dominante y sostener el statu quo.

El cambio climático es la razón del recrudecimiento de las lluvias, -en pocos días a llovido lo que debería llover en meses-, que por estos días han azotado gran parte del país causando diferentes desastres “naturales”, aún están presentes las imágenes del río Medellín desbordado y afectando gran parte de Medellín, la catástrofe torrencial que sufre del Departamento en de Córdoba, entre otras.

No se puede hacer a un lado lo lamentable y dramático que son estas catástrofes, pero aunque suene crudo, este tipo de padecimiento lo sufren muy seguido las comunidades de la Colombia profunda, -Chocó, Vichada, Guanía, Amazonía, La Guajira, entre otros-, pero todo a espaldas de los reflectores mediáticos y como agravante padecen la orfandad estatal que los mantiene en la ignominia y que recrudece o magnifica cualquier catástrofe.

Los cataclismos climáticos serian de menor envergadura y con menor afectación a la población de la Colombia profunda, si el Estado y los sucesivos Gobiernos invirtieran de manera integral en desmarginalizar las zonas periféricas y existiera un verdadero plan de prevención de desastres naturales, lo que tiene implícito invertir en vías, reubicar a la población que vive en zonas vulnerables o de margen de peligrosidad.

Agrava el panorama la peste de la corrupción, que es transversal a todas las transacciones estatales, por estar enquistada en el núcleo del Estado y ha hecho metástasis en todas las esferas del poder, la prueba más reciente de esto es el escándalo de corrupción de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo y los Desastres (UNGRD), donde se perdieron miles de recursos que serían estratégicos para afrontar la catástrofe actual y las venideras, ¿qué paso con el propósito anticorrupción que esgrimió este Gobierno durante la campaña electoral?, ¿por qué sostener alianzas con politiqueros y sectores podridos en la corrupción?

Cada vez que ocurre una catástrofe relacionada con un “fenómeno natural”, se desata el boom mediático, se recolectan ayudas y literalmente se apagan los incendios, pero al poco tiempo se “olvida” la tragedia, porque las secuelas no las abordan de manera integral y lo que es peor, no toman medidas estructurales, que reduzcan los márgenes de pobreza, que reubique la población de las zonas vulnerables, que redistribuya la tierra, entre otras causas sociales, que son las que magnifican los desastres naturales y sus impactos.

Ni este ni ningún Gobierno anterior ha creado un verdadero plan de prevención del riesgo, que ataque las causas estructurales y minimice los impactos de los desastres naturales, no porque no lo puedan hacer, sino porque hacerlo va en contra de sus intereses mezquinos, ya que viven de instrumentalizar la pobreza y los desastres, y mucho más cuando es temporada electoral.

Los hechos han demostrado que este ni ningún Gobierno que este aliado con el régimen y sea sumiso a los intereses del Tío Sam, hará los cambios estructurales que requiere el país, para ser inclusivo y permitir que la Colombia profunda tenga calidad de vida y vivienda digna como mínimo, tal como lo exige la Sentencia T-175/13 de Corte Constitucional y que ha sido olvidada en los anales judiciales, así como las demás sentencias que benefician a los colombianos excluidos y olvidados por el sistema.

El cambio no puede ser retorico, debe ser tangible y estructural, y como ello significa ir en contra de las disposiciones del Tío Sam; cualquier reforma por incipiente que sea, no vendrá de manos ni de este ni de ningún Gobierno que este subordinado al Tío Sam; por lo tanto, es vigente la consigna de que ‘solo el pueblo salva al pueblo’, y en manos de este está alcanzar unidad de clase y luchar de manera diáfana y decidida, por lograr un país donde quepamos todos, en paz con justicia y equidad social.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *