PREGUNTAS SOBRE CÓMO SACAR LA VIOLENCIA DE LA POLÍTICA
Hay víctimas porque las diferencias políticas se resuelven con violencia y dejarán de haberlas, cuando las diferencias se resuelvan con diálogo, se pacten acuerdos que den seguridad a las partes y haya cumplimiento de lo acordado.
En un esfuerzo por no olvidar el magnicidio del líder popular Jorge Eliécer Gaitán, ocurrido el 9 de abril de 1948, recientemente en el país se instituyó el 9 de abril como el ‘Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas’.
¿Por qué mataron a Gaitán?, por ser un liberal socialista que convocó al pueblo para sacar del poder a la oligarquía, a dejar de depender del imperialismo norteamericano y a instaurar un gobierno democrático al servicio de la mayoría. Lo mataron entre los espías gringos de la CIA y los jefes de los dos partidos tradicionales, el conservador y el liberal. Después mataron a los seguidores de Gaitán, para que no quedara semilla de sus ideas.
¿Cómo surgió el genocidio como Doctrina de seguridad?, enseguida la Doctrina de Seguridad decretada por los gringos, ordenó seguir matando a quienes tuvieran ideología distinta a la del poder oligárquico, a quienes llamó Enemigo Interno, y así le cambió la misión al Ejército, para que dejara de cuidar las fronteras y la soberanía del país, y se concentrara en perseguir y exterminar a los que se opongan al régimen.
¿Para qué crean y usan grupos paramilitares?, para que el Estado no cargue con la culpa del genocidio, que las clases dominantes ejecutan en Colombia. Al principio, tales grupos paramilitares estaban protegidos por las leyes colombianas, pero ante sus atrocidades contra la población, dizque los volvieron ilegales, por lo que las Fuerzas Armadas continuaron manejándolos de manera clandestina, como una corrupta operación encubierta, con lo que continuaron el genocidio de militantes de izquierda, defensores de Derechos Humanos, ambientalistas y de todos los liderazgos sociales.
¿Cuándo en Colombia vamos a ser capaces de sacar la violencia de la política?, ocurrirá cuando sea fuerte la voluntad mayoritaria de las colombianas y colombianos, para desarrollar una solución política del conflicto, con la que se abra el camino para construir la paz.
¿Qué tienen que ver con la paz, los reclamos de seguridad que hacen las élites gobernantes?, si los de arriba piden seguridad, también la mayoría la necesita, que implica que lo que piense cada parte no puede ser proscrito y más bien, debe buscarse un Acuerdo Nacional que sirva al pueblo y a la nación.
¿El Ejército de Liberación Nacional (ELN) está comprometido con desarrollar una solución política del conflicto?, desde el gobierno de Santos, en 2012, el ELN mantiene un esfuerzo ininterrumpido para pactar acuerdos de paz con los gobiernos de turno, voluntad que mantiene, pese a las reculadas que ha sufrido este proceso de construcción de paz.
¿Qué acuerdos hay que hacer para que no vuelva a haber víctimas del conflicto interno?, entre muchos intentos de acuerdo, hay que resaltar el pactado en mayo de 2024, entre el Gobierno nacional y el ELN, que entre otros propósitos busca cambios en el régimen político del país. Sus apartes principales dicen:
“Acuerdo 28 sobre el desarrollo del proceso de participación de la sociedad en la construcción de la paz – Punto 1 del Acuerdo de México.
Este Acuerdo es un avance y un paso importante hacia una alianza social y política, en dirección a un Gran Acuerdo Nacional, entendido como camino y ruta para sacar la violencia de la política en Colombia y solucionar los múltiples problemas que vive el país para transitar hacia la paz (…) Reiteramos que las transformaciones democratizadoras tienen como propósito superar el conflicto armado, resolviendo sus causas políticas, económicas y sociales.
Las transformaciones están enfocadas en la democratización de la sociedad, doctrinas que impiden la unidad y la reconciliación nacional (Acuerdo de México 2.2), soberanía, derechos políticos, reformas institucionales de los poderes públicos incluyendo la política criminal y el fortalecimiento a la justicia, erradicación de toda forma de paramilitarismo y de coacción armada contra la población, garantías para la participación política de las mujeres, supresión de toda forma de corrupción, democratización de la información y la comunicación, superación de toda forma de autoritarismo, persecución, estigmatización, discriminación y violencia en la política. Desmantelamiento de clanes políticos y grupos criminales y de narcotráfico que controlan el Estado, la vida política, económica, cultural y social de algunos territorios”.