HIDROITUANGO NO SOLO ES UN DESASTRE AMBIENTAL
Omaira Sáchica
Las Empresas Públicas de Medellín (EPM) se jactan de Hidroituango como ‘la joya de la corona’, pero ocultan que genera catástrofes medioambientales, sobre costos por corrupción, además, acumula innumerables crímenes y violaciones a los Derechos Humanos desde su construcción.
No hay que naturalizar ni olvidar la historia de las grandes obras, que publicitan como baluartes del desarrollo; es el caso de la represa de Hidroituango, obra que colapsó en 2018 por fallas estructurales en su construcción, debido a la corrupción estructural del sistema político imperante en el país.
Fantasmas que roban dinero, corroen las obras y matan gente
La hidroeléctrica de Ituango (Hidroituango) hasta antes de su colapso en 2018, era el megaproyecto emblemático de EPM, por contar con una central subterránea de 8 turbinas cada una de 300 Megavatios (Mw), 2.400 Mw de capacidad instalada y 13.930 Gigavatios hora (GWh) de energía media anual, el 17 por ciento de la electricidad producida en el país.
Hidroituango tenía presupuestado iniciar operaciones en octubre de 2018, pero solo en términos de costos de la obra se han perdido 8,9 billones de Pesos, el valor inicial era de 11,4 billones y a la fecha asciende a 20,9 billones [1], a esto se suman las pérdidas sociales y el impacto ambiental generado por la obra en sí y por su colapso.
EPM aseveró que en junio de 2022 entraría en operación una sola turbina de Hidroituango, una segunda turbina sería puesta en funcionamiento en noviembre de ese mismo año, mientras las seis unidades restantes comenzarían a operar apenas entre 2023 y 2025. Tras un retraso operacional de cuatro años Hidroituango solo producirá 600 Mw -durante el último trimestre lectivo-, que es apenas una cuarta parte de su capacidad instalada. Un año después del límite anunciado por EPM, esta cuestionada hidroeléctrica no había iniciado operación funcional total.
Sus desastres medioambientales prosiguen
En su momento el Ministerio de Ambiente exigió que EPM debía prevenir los impactos, que ocasionaba la reducción del caudal mínimo, aguas abajo de la represa; tales como:
– prevenir los impactos socioeconómicos sobre las comunidades, especialmente en sus actividades agrícolas o del día a día;
– evitar los efectos sobre la disponibilidad del agua para consumo humano y actividades agropecuarias o económicas asociados al cambio en las características hidráulicas;
– mantener la calidad del agua y sus usos asociados;
– prevenir y restaurar los efectos sobre las comunidades hidrobiológicas del sector pesquero y su hábitat asociado;
– prevenir la desconexión de los complejos cenagosos y sus consecuencias asociadas; y
– evitar los efectos económicos y sociales que se puedan presentar sobre la navegabilidad y movilidad de las personas en el río.
Los principales impactos ambientales ocasionados por Hidroituango, se centran en la afectación del caudal del río Cauca, lo que genera impactos directos en las especies que lo habitan y los pobladores que dependen de estas; a esto se suman las miles de especies que murieron víctimas del represamiento del río, que desencadenó el colapso de la hidroeléctrica en 2018.
Las demoras en la puesta en operación de la hidroeléctrica han generado un déficit eléctrico, la creciente demanda de energía eléctrica en septiembre aumentó 7,8 por ciento, lo que genera un inminente desabastecimiento energético, que según el Ministerio de Minas, este déficit sería cubierto con energía termoeléctrica; el Ministro de Minas y Energía afirmó que, “ya han entrado tres unidades de TermoYopal, que sumada a la planta de Termocentro, acumulan entre ambas 190 Mw de capacidad instalada mensual”, cifra que solo representa 16,37 por ciento de lo que produciría Hidroituango en un mes.
Hay que recordar que la operación de termoeléctricas, para suplir el déficit de las hidroeléctricas, genera un duro impacto ambiental, ya que este tipo de máquinas usan Diésel y carbón, combustibles fósiles que emanan una gran cantidad de Gases de Efecto Invernadero (GEI), responsables directos del Calentamiento Global.
Deambula un fantasma matarife
Las ejecuciones selectivas, masacres y desapariciones han sido la maquinaria genocida más utilizada por el régimen, para doblegar a las comunidades e imponerles megaproyectos en sus territorios, Hidroituango no es la excepción; diversas investigaciones han establecido que en su zona de impacto, entre 1982 y 2016 perpetraron alrededor de 62 masacres, con cerca de 600 víctimas letales [2].
Según la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), 2.094 personas fueron víctimas de desaparición forzada en los municipios antioqueños de Briceño, Cáceres, Ituango, Nechí, Peque, Sabanalarga, Tarazá, Toledo y Valdivia, zona de influencia de Hidroituango; Crímenes de Lesa Humanidad asociados con el despojo de predios necesarios, para el desarrollo de este complejo hidroeléctrico [3].
Antídotos para seguir impunes
La Contraloría General de la República (CGR) emitió un Fallo de Responsabilidad Fiscal (FRF) en contra de 26 personas naturales y jurídicas, por una serie de hechos sucesivos, concatenados e irregulares en Hidroituango; en junio de 2019 el costo de la obra excedía en 114,94 por ciento del valor inicial, entre las empresas investigadas por el Fallo, destaca la Constructora Conconcreto S.A. propiedad de Luis Carlos Sarmiento Angulo, el potentado más rico de Colombia.
Recientemente La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), abrió un nuevo proceso sancionatorio ambiental, contra la sociedad Hidroeléctrica Ituango S.A. E.S.P., en su condición de titular de la ‘Construcción y operación del proyecto hidroeléctrico Pescadero – Ituango’. Proceso que retoma las recomendaciones del Concepto Técnico 2.997 de 2026, emitido por el equipo de profesionales de la Subdirección de Seguimiento de Licencias Ambientales de la ANLA, quienes reclaman por:
1.- No realizar el control de los caudales descargados aguas abajo del sitio de la represa, a través de la Regla de Operación.
2.- No garantizar que los caudales descargados desde el vertedero, sean por lo menos iguales a los caudales registrados en la Estación Olaya, de entrada, al embalse.
3.- No realizar el aprovechamiento forestal de 59,82 hectáreas en el vaso del embalse; el rescate, ahuyentamiento y salvamento de fauna durante el ascenso del nivel del embalse; el rescate de germoplasma, y el rescate y reubicación de especies en veda previo al ascenso del nivel del embalse.
De acuerdo a las funciones de la ANLA, el proceso sancionatorio se inicia cuando se determina un presunto incumplimiento de las obligaciones ambientales, por parte del titular o beneficiario de la licencia ambiental. Hasta la fecha, Hidroituango ha acumulado 29 procesos sancionatorios, de los cuales 20 están activos y 9 han obtenido decisión de fondo. En cuanto al total de hidroeléctricas bajo el seguimiento de la ANLA, hay 55 procesos sancionatorios activos, siendo Hidroituango el campeón con 20, Isagen con 13 y Enel con 9.
De la Tierra venimos y a ella retornamos
Los pueblos originarios dicen que ‘el perro es Tierra que camina’ y que la especie humana ‘somos Tierra que anda y habla’, por esto, hay que cuidar a la Madre Tierra.
Es inaplazable un cambio de las políticas económicas que salvaguarde la Madre Tierra, un nuevo modelo que se centre en la preservación ambiental como eje estratégico en armonía con el sistema productivo. Todas las ramas del Estado están en poder de agentes de las multinacionales, por lo tanto, no será fácil gestar leyes, que antepongan la reserva natural sobre los intereses de los capitales privados; entonces, estos cambios exigen la reactivación de las organizaciones de la sociedad, que dinamicen una lucha social y popular masiva en torno a la defensa de la Madre Tierra y de las especies que la habitamos.
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[1] Cuenta regresiva en Hidroituango: en junio de 2022 empezaría a funcionar. Portafolio, 2-09-2021.
[2] “62 masacres en los 12 municipios donde se desarrolla proyecto Hidroituango”. Centro de Recursos de Derechos Humanos, 23-01-2019.
[3] 2.094 personas fueron desaparecidas en área de influencia de Hidroituango: Jurisdicción Especial para la paz (JEP). El Espectador, 9-12-2020.
[4] ANLA abre proceso sancionatorio al proyecto hidroeléctrico Pescadero – Ituango (Hidroituango). ANLA, 30-03-2026.