POR UN ACUERDO NACIONAL
El mundo entero se encuentra convulsionado, frente a las agresiones del imperialismo norteamericano, tratando de recuperar su maltrecha hegemonía y para intentar mantener su dominio global, que primero se presenta como la ideología Maga (hacer que USA vuelva a ser grande) y ahora se formula como la nueva estrategia de seguridad nacional para USA 2025, donde se prioriza un mayor sometimiento para América latina, según la actualización de la doctrina Monroe.
Pero la historia mundial sigue su marcha inexorable, con la conformación de nuevos bloques de países que logran mayores innovaciones tecnológicas, economías con productividades más altas y nuevas disputas de mercados, sistemas de defensa militar más eficaces, acompañada con una mayor decisión por hacer respetar la dignidad y la soberanía de sus pueblos, así como también por unas relaciones fundamentadas en la cooperación y favorezcan un mundo multipolar.
El 2026 inicia con una mayor agresión imperialista en el continente, especialmente con la operación militar contra Venezuela y el secuestro de su Presidente, amenazas que se han extendido a México, Cuba, Nicaragua y Colombia, y que avizoran propagarse a otras latitudes.
En Colombia, se agudiza la confrontación política, frente al proceso electoral en el primer semestre, que elegirá nuevo parlamento y presidente de la república.
El Ejército de Liberación Nacional le propone al país, a las fuerzas políticas y sociales, construir un Acuerdo Nacional para superar la crisis estructural y el conflicto social, político y armado de más de 7 décadas, que le permita a Colombia construir su futuro en democracia, soberanía, equidad y justicia social para bien de las mayorías.
Consideramos la actual campaña electoral como una oportunidad para debatir esta propuesta, de tal manera que iniciando el próximo gobierno abordemos la construcción de dicho Acuerdo Nacional, que tendría como propósitos esenciales: consensuar una verdadera política de soberanía nacional y popular; erradicar la pobreza, la persecución política, la corrupción y el paramilitarismo; construir un nuevo diseño económico para atender las necesidades de la población y las comunidades; protección a los ecosistemas y transición hacia energías limpias y un plan para superar el narcotráfico con la participación de las comunidades. Se requieren unas Fuerzas Armadas que protejan a la población, que permitan la diversidad política, no la repriman, que sean garantes de la democracia y la soberanía nacional.
Este Acuerdo Nacional debe construirse con la participación protagónica de la sociedad y se convierta en mandato constitucional, donde los futuros gobiernos venideros, independientemente de la fuerza política que gobierne, lo respete y ejecute. Un Acuerdo de esta naturaleza crearía una nueva manera de gobernar al país y estaría legitimado como un Proceso Constituyente Popular.
En este contexto es viable y posible superar la crisis del país y el conflicto social, político y armado, para enrumbar a Colombia de manera soberana por la democracia, la equidad y la justicia social.
¡Colombia… para los trabajadores!
¡Ni un paso atrás… liberación o muerte!
Dirección Nacional
Ejército de Liberación Nacional
Enero 11 de 2026