18M: ¡A LAS CALLES!

Karina Pacheco
En la jungla de cemento no valen los magistrados y sus togas o importan poco lo senadores y sus chanchullos; por eso la gente del barrio está acostumbrada a salir a protestar y defender en las calles, lo que les arrebatan en los estrados, es ¡justicia popular!
Este lunes 17 en la noche, empezaron a arribar a la jungla de cemento varias Chivas con parte del movimiento indígena y su mítica Guardia; venían preparados para brindar su apoyo a la movilización del 18M, la misma que estaban satanizando los medios, pero que son la prueba irrefutable de que la gente de a pie no renuncia a los cambios y está dispuesta a luchar por las transformaciones hasta las últimas consecuencias.
En la madrugada del martes el Parque Nacional de Bogotá se empezó a llenar de hombres y mujeres con pañoletas, mochilas y bastones de mando, era la Guardia indígena que desde temprano resguardaba este, uno de los principales puntos de concentración. El tiempo transcurrió y el amanecer fue trayendo gente de todos los tipos, muy diferentes, pero todos con un objetivo común, movilizarse para expresarse y defender las reformas que el Congreso y los empresarios se han empeñado en tumbar.
Tras abarrotarse el Parque Nacional la multitud empezó a moverse como cuando los Koi suben el río contra corriente, en medio del sonido, las expresiones artísticas y la custodia de la Guardia indígena nos movimos por la carrera séptima abajo con destino a la Plaza de Bolívar, donde todas las marchas convergerían y unidos haríamos frente a los congresistas aliados de la vieja política que se oponen al cambio. El camino transcurrió en calma y aunque pocas cuadras antes de llegar a nuestro destino encontramos una barrera de policía militarizada en traje negro -antiguo ESMAD-, sin embargo, nuestro arrojo y decisión nos permitió sobrepasar el escollo y llegar a la Plaza.
La Plaza de Bolívar se fue llenando hasta que ‘no le cabía un alma’, la algarabía propia de la gente por instantes se pausaba, para dar paso a quienes subían a la tarima a exponer sus posiciones y discursos; todos dejaban claro que la única salida de lograr los cambios es la movilización de todos los colombianos; el 18M quedó claro que nos enfrentamos en una batalla entre los ricos y poderosos y Los Nadie, y que solo unidos lograremos el triunfo.