NO ‘TODO VALE’

NO ‘TODO VALE’

Damaris Izaguirre

Es indignante que ante la deplorable actitud ética del equipo de campaña del Pacto Histórico (PH) evidenciada en varios vídeos filtrados, donde muestran como los Fake News forman parte de sus estrategias, no se disculpan con los colombianos y justifican sus acciones en el ‘todo vale’.

Es deconstructivo para la sociedad que en la contienda política se haya incrustado el antiético concepto posmodernista del ‘todo vale’, los candidatos y sus ‘barras bravas’ actúan como si efectivamente todo valiera; ya no existen ideas que sean más válidas o más verdaderas, en ausencia de argumentos y propuestas coherentes estamos inevitablemente condenados a que se imponga el más fuerte, y nada nos asegura que el más fuerte sea el mejor o el más moral, lo más lamentable es que no se reflexiona y solo se producen expresiones demagógicas y dubitativas:

Gustavo Bolívar dijo: “hay gente que resta más de lo que suma, siento vergüenza”.

Roy Barreras dijo: “no hay nada de que avergonzarse Senador @GustavoBolivar; no caigas en la trampa, la campaña es víctima de ‘chuzadas’ e infiltraciones ilegales, es ¡Watergate!

Iván Cepeda Castro dijo: “nos quieren distraer con sus métodos sucios de infiltración, están en el desespero de la derrota”.

Gustavo Petro dijo: “está desesperada la revista Semana con el ascenso en nuestras encuestas, están publicando simplemente la evidencia que nos grabaron ilegalmente, ¿quiénes?, los mismos que le entregaron grabaciones: el Gobierno; un Watergate que debe ser investigado por una comisión independiente”.

Aunque hasta ahora los ‘Petro vídeos’ no muestran la comisión de delitos, si son reprochables desde el punto de vista ético y moral; sin embargo, los implicados se justifican en que “todos hacen lo mismo”, y otros en tono temerario, arrogante y si se quiere cínico usan la demagogia para evadir la responsabilidad ética, pareciera que los implicados carecieran de ética o fuera selectiva y solo aplicable a sus contendores.

De nada sirve hablar de cambio si este es eminentemente retórico, qué sentido tiene hablar de acabar con el modelo politiquero tradicional, si en pro del cambio recurren a la vieja cartilla, ¿es posible construir el cambio actuando con los métodos antiéticos de los politiqueros de siempre?, el cambio se construye con honradez y enseñando con el ejemplo, a menos que estemos hablando es de un cambio de maniquíes en el régimen, donde cambian las caras pero la política retrógrada sigue intacta.

5 thoughts on “NO ‘TODO VALE’

  1. La campaña de Petro se centró en polarizar y vender a Petro como el mesías salvador, por eso es que sus estrategias de campaña no buscan hablar de la bondad de las propuestas sino en resaltar los errores del contradictor.

  2. Esta campaña electoral es un show de insultos y fake news carente de propuestas, donde nos buscan el bien de los colombianos sino ganar a costa de lo que sea.

  3. Eso de que los abogados y políticos tienen ética y principios variables y ajustables a la situación, al cliente o al político con el que harán alianzas, lo representa cabalmente Petro y Roy Barreras.

  4. Toda esta campaña da asco, cambiaron las propuestas y la batalla de ideas por peleas de comadres del mercado, solo que las realizan por redes sociales y en 240 caracteres.

  5. En nada debe extrañar la actitud asumida por los integrantes del «war room» -cuarto de guerra- del Pacto Histórico ante los llamados «petrovideos». En primera instancia, tales personajes provienen todos de partidos políticos tradicionales, esto es, de la vieja política, y/o del mundo empresarial de las élites. En consecuencia, no puede esperarse que tengan como divisa aquella máxima según la cual toda posición política debe comportar una posición ética, análoga a la corriente artística que en América Latina preconizó que toda posición estética debe comportar una posición ética -Cinema Novo de Brasil-. En segunda instancia, es insoslayable que, desde hace ya un tiempo considerable, en las campañas electorales en América Latina, Estados Unidos y Europa impera la «guerra sucia», particularmente desde que la forma de hacer política cambió bajo el influjo de las redes sociales, a partir de las cuales se generan corrientes de opinión que terminan por condicionar la conducta de determinados sectores poblacionales en muy diversas materias, y de manera puntual, en materia electoral. Característico de tal modalidad político-electoral, es que los especialistas en marketing político y comunicaciones estratégicas contratados por los candidatos a elección popular, diseñan campañas en las que las emociones sustituyen la racionalidad política y los límites éticos son en extremo difusos, cuando los hay. En tal sentido, la ausencia de debate político entorno a plataformas programáticas, y la primacía de tácticas y estrategias basadas en ataques personales, son validadas sin anteponer escrúpulos morales o éticos. Ahora bien, risible -por decir lo menos-, resulta la comparación hecha por los cuadros del Pacto Histórico con el caso de espionaje político conocido como Watergate que le costaría la Presidencia de los Estados Unidos al tristemente celebre criminal de guerra Richard Nixon. Con tales procederes, si es elegido el candidato de la coalición en cuestión, nada extraño resultaría ver en la Plaza de Bolívar pancartas similares a las vistas en el Zócalo de Ciudad de México en la posesión de Carlos Salinas de Gortari: «Dios nos libre de este falsario»…

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