MAYO 9: DÍA DE LA VICTORIA ANTIFASCISTA

MAYO 9: DÍA DE LA VICTORIA ANTIFASCISTA

Hernando Martínez

La victoria de los aliados en la Segunda Guerra Mundial (II GM) (1939-1945), que incluyó la capitulación de las tropas de Hitler ante el Ejército Rojo el 9 de mayo de 1945, hizo posible que el 26 de junio de ese año naciera la ONU, pactos e instituciones multilaterales que hoy sufren de agudo desgaste.

Más allá de la importante Carta Constitutiva de la ONU para resolver, regular, limitar y prevenir las Guerras, lo más trascendente es que Europa al finalizar la II GM fue incidida por una cultura antifascista y de oposición a la Guerra para dirimir los conflictos, 77 años después esta cultura antibelicista perdió fuerza en las últimas décadas y actualmente está colapsada.

Esa cultura de paz ayudó en años anteriores para que se diesen grandes movilizaciones y presiones a los poderes mundiales, que frenaron o ayudaron a superar Guerras colonialistas en Asia, África y Latinoamérica, que sus Gobiernos continuaron promoviendo desde entonces hasta la actualidad. 

Una Guerra no tan fría

En 1991 el derrumbe de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) significó una gran pérdida, porque cayó un ensayo de sistema social anticapitalista y se perdió un contrapeso al colonialismo, las dictaduras militares y al neocolonialismo, dado que la URSS fue precursora de la lucha por la coexistencia pacífica entre el sistema socialista y el capitalista, paradigma que el credo neoliberal ataca al tratar de imponer su narrativa de “fin de la historia”, con la que justifica la existencia del capitalismo como sistema único y eterno.

Este modelo de capitalismo neoliberal preponderante en el mundo, absolutiza la competencia y niega la cooperación, promulga que solo si eres competitivo como persona o como nación podrás sobrevivir; para imponer su hegemonía las potencias del Grupo de los siete (G7: Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido) acaudilladas por el imperio norteamericano, tienen en sus manos las herramientas de dominación como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, con las que asfixian a las naciones del Sur del mundo.

El modelo neoliberal ha exacerbado la especulación financiera que en vez de producir riqueza saquea los pueblos, destruye la naturaleza y los sistemas de seguridad pública, con los que impone una terrible desigualdad social; modelo que para sostenerse y ampliar sus ganancias recurre a las Guerras, entre ellas la Guerra económica con la que causa desastres humanitarios en muchos países.

El intento de expansión y crisis capitalista iniciadas en 2008 se agrava porque el aparato productivo depende de los combustibles fósiles (carbón, petróleo, gas), cuyo uso desmedido está ocasionando el Calentamiento Global y su agotamiento trae la desmesurada competencia por recursos minerales necesarios para hacer una Transición Energética, diseño que no modifica el desenfrenado ritmo de consumo de los países industrializados, que no se detiene en causar graves daños ambientales y sociales, además de estimular el surgimiento de nuevas Guerras. 

¿Una sola forma de Democracia?

Las potencias occidentales se ufanan de sus democracias, no hay duda que en esos países hay niveles de inclusión y prosperidad para parte de sus ciudadanos, prosperidad que está construida sobre el saqueo financiero y de los bienes naturales de África, Asia y América Latina, saqueos impuestos mediante Guerras de todo tipo, que causan millones de migrantes y el exacerbamiento de la xenofobia y el racismo ahora extendidos en las sociedades y Estados occidentales, soporte de la nueva cultura fascista en ascenso.  

Al socialismo lo critican por ser un sistema político que no simula la democracia como lo hace el capitalismo, pero sobretodo porque el socialismo siempre busca ampliar el acceso justo a la prosperidad para la gran mayoría y limitar la de los muy pocos; esfuerzo que busca realizar el Bien Común, más que solo el beneficio de una élite por medio de construir Democracia política y económica.

Los revolucionarios socialistas siempre serán aliados de todos los que busquen caminos para superar la xenofobia, el racismo, la exclusión social, la depredación del planeta y las Guerras imperiales, para que en pie de lucha los pueblos del mundo podamos seguir conquistando victorias antifascistas y antimperialistas.

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