LOS AFROCOLOMBIANOS, PUEBLOS LIBERTARIOS

LOS AFROCOLOMBIANOS, PUEBLOS LIBERTARIOS

Carmen Tarazona

Los africanos esclavizados una vez pisaron tierra americana caminaron tras su libertad, en 1529 establecieron el Palenque La Ramada cerca de Santa Marta, hoy esta marcha continúa consolidando territorios y autonomía en conjunto con otros pueblos, enfrentando la voracidad capitalista.

Los afrocolombianos a lo largo de cinco siglos de historia han contribuido a la independencia nacional y a la cultura libertaria frente al despojo de los territorios por parte del poder dominante, tienen objetivos comunes de lucha en la que configuran diversas formas comunitarias como las Comunidades Negras, Afrodescendientes, Palenqueras y Raizales, todas tienen en común el arraigo por mantener una estructura socioeconómica donde prima la propiedad colectiva del territorio y el sentido de la ayuda mutua como familia extensa.

Una escuela histórica de rebeldía

Los palenques cimarrones establecieron su ser africano, adaptaron los conocimientos ancestrales y acogieron otros pueblos indígenas y españoles, desarrollaron una capacidad de defensa mediante contraataques contra los esclavistas europeos, lograron que los españoles negociaran acuerdos que reconocían su libertad a cambio de no dar refugio a otros esclavizados huidos, logro obtenido en el Palenque de La Matuna liderado por Benkos Bhiojó, acuerdo que luego los esclavistas traicionaron.

En la Guerra de independencia españoles y patriotas reclutaron a los negros prometiéndoles la libertad a cambio, pero la inmensa mayoría negra optó por luchar en los ejércitos patriotas; solo algunos constituyentes del Congreso de Cúcuta de 1821 junto al Libertador Simón Bolívar consideraban la esclavización como contraria a los principios republicanos y de humanidad, aunque el Congreso aprobó la abolición de la esclavitud la oligarquía colombiana la mantuvo hasta 1851.

Los negros por su iniciativa y desde sus territorios tuvieron amplia participación en las revoluciones liberales de finales del siglo XIX, lideradas por Eloy Alfaro en Ecuador y Ezequiel Zamora en Venezuela; en Colombia el General afrocolombiano Joaquín Mercado Robles luchó en el ejército liberal comandado por el General Rafael Uribe Uribe durante la Guerra de los Mil Días, su base de apoyo fueron las poblaciones cimarronas de los Montes de María [1].

Estas revoluciones liberales buscaban ampliar los derechos civiles y políticos para todos los ciudadanos, los que en las Constituciones conservadoras estaban limitados, no había reconocimiento de los derechos colectivos mucho menos de la diversidad cultural, los que en Colombia solo reconocieron en 1991.

Resistencia a la desterritorialización

Es vital para los pueblos afrodescendientes tener un espacio geográfico para desarrollar su cosmovisión, espiritualidad, formas de economía y relaciones colectivas, Derecho Colectivo que es reconocido en la legislación internacional y nacional, aún así las grandes empresas extractivistas y del agronegocio los desconocen para expulsar a estas comunidades.

Los esclavistas nunca lograron destruir los asentamientos negros originarios en la costa Caribe, los valles de los ríos Cauca y Magdalena y en la costa del Pacífico, que aumentaron su población cuando abolieron la esclavitud, porque los liberados prefirieron ir a los Palenques o a lugares apartados para construir sus propios asentamientos antes que caer en nuevas formas de servidumbre [2].

En la aciaga época de Guerra Civil llamada La Violencia, de mediados de los años 50 y 60 del siglo pasado, la oligarquía ejecutó la expansión de los cultivos de caña en el Norte del Cauca y en el Valle del Cauca, donde los asentamientos afros fueron desterritorializados forzadamente, lo cual conllevó el surgimiento de nuevas territorialidades afros dentro de Cali, las que aún no son  reconocidas legalmente; este destierro de asentamientos afros también ha creado nuevos   poblamientos en Bogotá, Medellín, Barranquilla y Cartagena, por esto el 72 por ciento de afrocolombianos autorreconocidos viven en territorios urbanos [3].

Renace la identidad como pueblos

Desde mediados del siglo pasado la cultura Afrocolombiana florece incesantemente constituyéndose en base de identidad de afrodescendientes y del conjunto de colombianos, la identidad Afro, Negra, Palenquera y Raizal toma fuerza tras el objetivo común de la ampliación, defensa y ejercicio de los derechos colectivos; el reconocimiento de 1991 del derecho al territorio, la autodeterminación y la objeción cultural, además del Capítulo Étnico de los Acuerdos de Paz de 2016, resumen logros por continuar materializando.

Está pendiente de lograr el reconocimiento legal de los Consejos Comunitarios Urbanos y otras formas de territorialidad negra y afrodescendiente urbana; un error intencional del Dane en el Censo de población de 2018, estuvo en que no contabilizó a más de un millón de afrodescendientes que se autorreconocen como tales [4].

Los campesinos, indígenas y la mayoría de los sectores populares tienen con los afros una relación de solidaridad y luchas comunes libres de prejuicios y discriminación, aunque está por remontar el racismo que subsiste en otros sectores de la población colombiana.

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[1] El negro Joaquín Mercado: El guerrillero de Media Luna. Fundación Magdalena, 5-03-2017. 

[2] Los Cimarrones de la provincia de Cartagena de Indias. Revista interdisciplinar sobre trabajos en América, Edición No. 5. 

[3] Comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras. Ministerio de Cultura, 10-08-2010.

[4] El ‘error’ del Dane que borró del mapa a 1,3 millones de afros, noviembre 25 de 2019. El Tiempo, 25-11-2019.

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