HIDROITUANGO: ENTRE LA CORRUPCIÓN Y EL GENOCIDIO

HIDROITUANGO: ENTRE LA CORRUPCIÓN Y EL GENOCIDIO

Álvaro Solano

Si las obras públicas costosas e inservibles se llaman ‘elefantes blancos’, esta hidroeléctrica debería llamarse el ‘elefante podrido y sanguinario’, que le deja al país multimillonarias pérdidas, miles de desaparecidos y asesinados, más centenares de comunidades desterradas.

La Hidroeléctrica de Ituango (Hidroituango) está en el Cañón río Cauca donde termina su parte Media e inicia la Baja, en Ituango y Briceño al noroccidente de Antioquia; la presa está localizada 8 kilómetros aguas abajo del puente de Pescadero en la vía a Ituango, el muro tiene 550 metros de longitud y 361 metros de altura, y almacena 20 millones de metros cúbicos de agua.

Planeada desde 1969 hasta 2010 firmaron el Acuerdo para su construcción entre el Instituto para el Desarrollo de Antioquia (Idea) el accionista mayoritario (50,7 por ciento de acciones), y las Empresas Públicas de Medellín (EPM) el segundo mayor accionista (46,3 por ciento); estimaron que la primera de ocho turbinas de generación de energía iniciaría servicio en noviembre 30 de 2018 y los otras siete sucesivamente cada tres meses hasta que la central entrará a tope en 2020; para generar 2.400 MW (Urrá genera 3.400 MW).

Un retrato de la élite de Antioquia

Desde su planificación el proyecto de Hidroituango presenta problemas severos originados en la élite regional que la gestiona, los que van desde errores de diseño, corrupción en los contratos, exterminio y destierro de pobladores ancestrales, depredación del medio ambiente (su licencia ambiental ha sido cuestionada y modificada 12 veces), hasta la inundación y desplazamiento de poblados del Bajo Cauca.

El 28 de abril de 2018 el río creció y derrumbó uno de los túneles de desviación, el 10 de mayo EPM decidió inundar la Casa de máquinas para que el agua fluyera por ahí y evitar que se rompiera la presa, el día 12 el túnel bloqueado se destapó, el agua represada aumentó la velocidad del caudal y la corriente destruyó tres puentes y dejó miles de damnificados en Valdivia, Tarazá, Cáceres, Caucasia y Nechí.

En 2019 en la montaña donde está ubicada la Casa de máquinas encontraron filtraciones de aire que podrían ocasionar el colapso del proyecto, y las rejas por las que entraba el agua a la caverna se estaban deformando, EPM decidió cerrar las dos compuertas que permitían el flujo del agua, por esto el río Cauca aguas abajo se secó casi totalmente generando una crisis humanitaria y ambiental que produjo entre otros daños la muerte de 60 mil peces [1].

La avanzada narcoparamilitar

Una investigación de la Corporación Jurídica Libertad demostró que en doce municipios del área de influencia de Hidroituango, la violencia narcoparamilitar contra los campesinos ejercida en colusión con agentes estatales durante 26 años, abrió campo al avance de las obras de la hidroeléctrica, así: 1) entre 1990 y 1994 entraron los primeros narcoparamilitares vestidos como Convivir, 2) de 1995 a 2006 incursionaron con uniformes de Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), 3)  desde 2007 hasta 2016 consolidaron el proyecto antisubversivo y empezaron las obras físicas de Hidroituango.

Los narcoparamilitares ejecutaron el exterminio en colusión con los Batallones Girardot y Pedro Nel Ospina y varias Brigadas Móviles del Ejército estatal; según el Observatorio de Memoria y Conflicto del Centro Nacional de Memoria Histórica, entre 1958 y 2018  perpetraron 110 masacres y 2.435 personas desaparecidas en esa zona [2].

Culpables por corrupción, ¿y por el Genocidio?

El 6 de septiembre recién pasado la Contraloría General de la República (CGR) emitió un Fallo de Responsabilidad Fiscal (FRF) en contra de 26 personas naturales y jurídicas por una serie de hechos sucesivos y concatenados e irregulares en Hidroituango, por ejemplo, el proyecto, su costo en  junio de 2019 excedía en 114,94 por ciento el valor inicial planteado de 11,4 billones de Pesos, este FRF asciende a 4 billones de Pesos [3], entre las empresas afectadas por el Fallo destaca la Constructora Conconcreto S.A. propiedad de Luis Carlos Sarmiento Angulo, el plutócrata más rico de Colombia [4].

Los todopoderosos imputados por este Fallo de la CGR apelarán y sepultarán esta posibilidad de hacer justicia a quienes devoran los bienes públicos, además que de los perpetradores del exterminio y el despojo no se habla por temor a perder la vida, ya que la lista de los determinadores y responsables de estos crímenes están encabezados por los temibles Álvaro Uribe y Luis Alfredo Ramos.

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[1]Todo (o casi todo) lo que debería saber sobre Hidroituango. Colombia Check, 28-03- 2019.

[2] Los desaparecidos en Hidroituango, un duelo que quedó bajo el agua. Hacemos memoria, 22-03-2019.

[3] Hidroituango: Contraloría emite fallo de responsabilidad fiscal. El Tiempo, 07-09-2021.

[4] Contraloría halló responsabilidad fiscal de 26 personas por el proyecto de Hidroituango, Asunto Legales, 7-09-2021.

One thought on “HIDROITUANGO: ENTRE LA CORRUPCIÓN Y EL GENOCIDIO

  1. Esta es la lamentable situación de nuestro país donde la corrupción y la burguesía paramilitar está acechando nuestros recursos amenazando a comunidades dónde quieran implementar sus megaproyectos, los cuales dejan de ser viables con el simple echo de que hay desplazamiento y muerte de por medio, dónde es triste ver que sea otorgado licencias ambientales a estos proyectos dónde es claro que después de hacer una evaluación de impacto ambiental a este megaproyectos se nota su ineficiencia por su amenaza al medio ambiente y a las comunidades, pero como cada vez que el estado corrupto marco paramilitar quiere algo pues simplemente soborna o es apoyado ya sea por la fuerza estatal o el paramilitarismo que viene devorando como en un pasado a nuestras poblaciones, dónde es utilizada la misma modalidad lo que no logran por la supuesta vía legal con duro pie de fuerza lo rematan con incursión paramilitar en los territorios para mazacrar y sembrar terror al pueblo.

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