ES HORA DE REDISTRIBUIR LAS GANANCIAS

ES HORA DE REDISTRIBUIR LAS GANANCIAS

Chavela Villamil

Desde la aparición de la pandemia del Covid-19 se han expedido gran cantidad de Decretos que solo favorecen a los grandes empresarios, en especial a la Banca, en contraste cada día crecen las voces que piden ayuda para resolver sus necesidades básicas.

El sistema económico vigente ha desarrollado una marcada desigualdad que es aún más notoria en Latinoamérica, desde luego la pandemia del Covid-19 disparó los factores que le impiden a millones de habitantes gozar de una vida digna, lo que incrementa en márgenes históricos la desigualdad y la pobreza extrema.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) plantea que en el 2020 en América Latina la pobreza llegó a 230 millones, un incremento del 37,3 por ciento, y la pobreza extrema llegó a 96 millones, un incremento del 15,5 por ciento [1].

Es necesario redistribuir la riqueza

Ante la abismal y creciente desigualdad de orden global resulta más que evidente la necesidad de redistribuir la riqueza, lo que trae de nuevo el debate en torno a la Renta Básica Universal (UBI, por sus siglas en inglés), que no es otra cosa que una ayuda directa que proporciona el Estado a los ciudadanos en estado de calamidad.

A nivel global la UBI nunca se ha desplegado como un programa de protección social, sin embargo, en los últimos años se han aplicado diversos programas piloto tanto en contextos desarrollados como en desarrollo.

En Colombia solo hay ayuda para la Banca

A mediados del año pasado un grupo de Congresistas de oposición promovieron la instauración de una Renta Básica de Emergencia (RBE) para el 70 por ciento de la población colombiana, 31 millones de personas, el subsidio propuesto era de un salario mínimo mensual durante 3 meses, tendría un costo de 40,5 billones de Pesos que representa el 4 por ciento del PIB [2].

Una de las formas de financiar la RBE sería la ampliación del Impuesto al Patrimonio (IP) –Decreto 4825 de 2010–, la reasignación de los gastos del Presupuesto Nacional, principalmente la reducción de los gastos de funcionamiento gubernamental; paradójicamente el Gobierno no recorta gastos, por el contrario genera pasivos suntuarios como los 20.000 millones de Pesos gastados en pauta y posicionamiento de imagen [3], el programa televisivo donde diariamente Duque se publicita, entre otros.

El Doctor en economía Luis Jorge Garay Salamanca, ha planteado que para financiar la RBE bastaría con refinanciar el IP, con tan solo reasignar la tasa efectiva al patrimonio líquido se obtendrían más de 20 billones de Pesos [4].

Paradójicamente el Proyecto de RBE se hundió, mientras sí prosperaron los Decretos para mitigación de la pandemia que en gran medida permitieron que la Banca tuviera ganancias sobre los 20 billones de Pesos, mientras las Pymes se quebraban y los trabajadores informales se sumían en la miseria.   

Necesitamos otro modelo económico

Mientras la sociedad en pleno exige ayudas y diferentes sectores proponen alternativas viables, el Gobierno se empecina en medidas económicas y fiscales que priorizan la rentabilidad de los grandes empresarios, por si fuera poco las pocas ayudas que brinda las liga al sistema financiero garantizando aún más las ganancias de la Banca.

La política económica del país debe estar fundada en favorecer a todos los colombianos, en especial en subsidiar capas bajas de la sociedad, y el desarrollo sostenible debe tener como eje central el aumento del poder adquisitivo y no los beneficios fiscales y tributarios a los grandes empresarios; en otras palabras, como sociedad debemos luchar por una política económica que subsidie a los necesitados y le exija retribución social real a los grandes empresarios.

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[1] La desigualdad y la pobreza en Latinoamérica se dispararán a causa de la pandemia. France 24, 26-01-2021.

[2] El Estado como garante de la vida digna de la población y del sostenimiento de la economía. Senadores (50) de la República de Colombia, 6-05-2020.

[3] Gobierno Duque gastó más de $20.000 millones en pauta y posicionamiento. Semana, 27-08-2020.

[4] El impuesto extraordinario a la riqueza: una fuente de financiación idónea de medidas de emergencia ante la pandemia del COVID-19. Luis Jorge Garay Salamanca, 30-04-2020.

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